La ciudad se extiende más de dos kilómetros a lo largo del Garona. Basta con echar un vistazo desde el puente para comprender el atractivo de su ubicación, entre el río y las colinas.
Dé un paseo romántico y bucólico o corra hasta las Roches du Reculay, un lugar tranquilo donde podrá admirar de cerca las corrientes del Garona.